Cómo ser testigo de la armonía entre la humanidad y la naturaleza
El 12 de agosto se estrenó a nivel mundial en Pekín el documental sobre la naturaleza «La marcha de los elefantes». Este entrañable documental sigue el viaje de los elefantes asiáticos salvajes, la «familia de nariz corta», desde su hábitat original y de vuelta a él.
Una noche de verano, los bomberos forestales de Yunnan no podían pegar ojo, ya que tenían que mirar fijamente la pantalla y vigilar de cerca a estos elefantes que habían abandonado su hogar hacía un año y medio. Se percataron de que dos elefantes adultos, un subadulto y una cría estaban gritando alrededor de un estanque. «¿Qué les habrá pasado?», pensaron los bomberos, nerviosos y preocupados. Esa es una de las escenas del documental.
Esta película de 54 minutos también narra otras historias de estos elefantes a través de imágenes aéreas y termográficas infrarrojas, contando a la gente cómo abandonaron su hogar y regresaron a él. Ahora, todo el mundo tiene la oportunidad de rememorar la aventura de estos gigantes.

De «La marcha de los elefantes»
«Aunque miden más de tres metros de altura y pesan varias toneladas, no siempre están a la vista. A nosotros tampoco nos resultó fácil localizarlos. Pero ahora podemos utilizar equipos de alta tecnología para localizarlos y vigilarlos», afirmó Chen Shengyao, jefe del Grupo de Información de la Unidad de Búsqueda y Vigilancia de Elefantes Asiáticos Silvestres de la Brigada de Incendios Forestales de Yunnan. El equipo de alta tecnología al que se refería son las cámaras térmicas.

De «La marcha de los elefantes»
Con el fin de proteger a los elefantes de la luz blanca y los sonidos agudos durante su observación, especialmente por la noche, el Cuerpo de Bomberos Forestales de Yunnan utilizó un dron y la solución de imagen térmica Guide para vigilar a los elefantes sin ninguna interferencia. Finalmente, los elefantes regresaron sanos y salvos a su hábitat.

De «March of The Elephants»
Durante los más de 110 días que duró el desplazamiento de los elefantes, estos solían descansar durante el día y bajar a alimentarse por la noche. El denso bosque, la espesa niebla y la oscuridad de la noche aumentaban la dificultad para rastrearlos y observarlos, pero el uso de la tecnología de imagen térmica por infrarrojos facilitó su localización. Al mismo tiempo, existe una gran diferencia entre su temperatura corporal y la temperatura ambiente del bosque, lo que mejora significativamente la eficacia de la observación. En combinación con la vigilancia manual, permite buscar y vigilar a los elefantes salvajes durante todo el día, realizar estudios y emitir alertas tempranas sobre las rutas de desplazamiento de la manada a tiempo, y escoltarlos durante todo el trayecto.
Buscar elefantes por la noche con facilidad
La extraordinaria capacidad de «visión nocturna» de una cámara térmica ayudó a identificar objetivos —la manada de elefantes por la noche, incluso en plena oscuridad— y a seguir sus movimientos, lo que contribuyó a la seguridad de los habitantes a lo largo de su recorrido.
Mejora de la eficiencia de la búsqueda en condiciones meteorológicas adversas
La manada de elefantes siempre se escondía en el bosque, donde la niebla suele acompañar a la lluvia, por lo que rastrearlos no es tarea fácil para la Unidad de Búsqueda y Vigilancia. Gracias a las cámaras térmicas, la unidad pudo observarlos con claridad.
Mantener a los elefantes alejados de los humanos y garantizar la seguridad del equipo de búsqueda.
Los elefantes son enormes, peligrosos y agresivos. La imagen térmica por infrarrojos es una tecnología que capta de forma pasiva la radiación infrarroja. Ofrece un alto grado de camuflaje y no revela la ubicación del personal de bomberos, lo que les permite mantener una distancia de seguridad suficiente.
Gran alcance y amplia cobertura
Las cámaras térmicas infrarrojas pueden detectar zonas forestales en un radio de varios kilómetros, lo que hace que la búsqueda sea más eficiente.
Además de proteger a los elefantes, el uso de la tecnología de imagen térmica y de visión nocturna protege a otros animales y a las comunidades locales, y mejora la seguridad de los guardabosques.
